Jaime Bayly. La noche es virgen.
(Cont.)

El narrador no es omnisciente (no conoce los pensamientos ni las acciones de todos los personajes) y es homodiegético (participa en las acciones narrativas). La historia se despliega a través de una gran analepsis; el narrador recuerda sus anteriores aventuras en Lima, principalmente su fracasado romance, pero en el marco de ella se insertan otras pequeñas regresiones que iluminan episodios de su infancia. Es una historia de amor gay sin happy end y representa a través de estereotipos -el único personaje logrado es el narrador- las prácticas, ritos y valores de un sector de la juventud limeña de los 90'. El espacio principal de las acciones narrativas es el distrito de Miraflores donde se ubica el departamento de Gabriel y el pub, el cielo, donde la historia se inicia y concluye.

Una característica de la novela es que el conflicto interno del personaje no lo conduce a la pérdida de su identificación social, económica y racial. Por ello el mundo representado está dividido por una serie de oposiciones vinculadas, en las cuales el primer término es valorado como lo positivo: belleza/fealdad; joven/viejo; riqueza/pobreza; buen gusto/huachafo; blanco (rubio)/"brownie" (negro, cholo, chino, indio); alto/bajo; diversión/trabajo. Toda esta cadena de significación propia de la clase media-alta limeña se ve amenazada por las siguientes oposiciones: delicado/violento; indefinido/definido; que remiten a la oposición más significativa de la novela: gay/varón. Esta última disyuntiva pone en peligro el inmenso capital simbólico del personaje (blanco, bonito, rico etc.). Dado que el género es una forma primaria de significar relaciones de poder, toda la sociedad espera que Gabriel se ciña a su identidad genérica masculina, con lo cual completaría y reforzaría sus anillos de poder. Esto es imposible, pero tampoco puede Gabriel asumir públicamente su homosexualidad porque sabe que ello lo convierte en un individuo sub-valorado con menor prestigio y por lo tanto presa fácil de burlas y agresiones ya que si la condición femenina es percibida como inferior, la del homosexual es aún peor.

Los ejes espaciales de la novela están divididos entre Lima y Miami. La primera ciudad definida por la incomprensión de los valores gay, la suciedad, la mediocridad, la desbocada diversión y por el pasado que se constituye en objeto de la enunciación; la otra, como la tierra prometida por su tolerancia sexual, lugar de la ropa de calidad y la gente guapa, de cierto equilibrio emocional y por el presente desde donde se enuncia nostálgicamente. La amarga constatación que "la vida en lima es una puta mierda" (pp. 17) nos remite a la fractura social del protagonista quien no puede realizarse plenamente como persona en esta ciudad porque ésta repudia su identidad sexual.

Novela que destaca por su eficiente manejo del lenguaje en registros diferentes y hasta antagónicos, la revalorización de la sensibilidad gay y un humor explosivo pero con graves limitaciones en cuanto al manejo de historias secundarias y la profundidad del mundo representado/caricaturizado.