AÚN NO ERAS MI MADRE

Owen Sheers*
(Traducción de Yander Miroslavy Abanto)

Ayer encontré una foto
tuya a los diecisiete,
sujetando un caballo y sonriendo;
aún no eras mi madre.

El apretado sombrero de montar escondía tu cabello
y tus piernas aún eran las largas canillas de un muchacho.
Tú sujetabas al caballo por el cabestro,
tu mano en un puño bajo su enorme mandíbula.

Los árboles en su vaivén permanecían quietos en segundo plano
y el cielo era graneado por la acción de la vieja película,
pero lo que me sorprendió fue tu rostro,
que era el mío.

Y pensé, solo por un segundo, que tú eras yo.
Pero luego vi la chaqueta de mujer,
ajustada en la cintura, el pantalón de montar abultado,
y, por supuesto, la fecha, garabateada en la esquina.

Todo lo que me dijo nuevamente,
que esa eras tú a los diecisiete, sujetando un caballo
y sonriendo, aún no eras mi madre,
aunque claramente yo ya era tu hijo.