LIMA DE AQUÍ A CIEN AÑOS
(FOLLETÍN-1843)

30 de Junio de 1843:

FOLLETIN.
Lima de aqui a cien años.
PARTE PRIMERA.


Lima 1.° de Junio de 1943.

Amigo mio y compañero de suerte.
Cuando aquella noche en que reunidos lamentabamos solos la suerte de la patria y la nuestra, nos arrebató de este mundo ese jenio sublime y poderoso que por cien años ha paralizado nuestra existencia terrestre, fue sin duda porque las suplicas fervientes y verdaderas que dirijiamos al cielo llegaron al trono del Eterno, y apiadado de nuestro dolor, nos quiso reservar para ver por nosotros mismos la suerte feliz que desde entonces estaba reservada á nuestra patria. ¡Cuan feliz ha sido nuestro destino amigo mio! ¿Quien hubiera pensado ahora cien años que Lima sufriera en tan corto periodo una tan májica transformacion? ¿Quien hubiera creido que deberia tan pronto llegar el dia en que la palabra querrá se borrara del Diccionario de la Academia Americana, y la palabra revolucion infamase al que tan solo la pronunciare?.... fiel á nuestro compromiso voy á describirte el estado en que he encontrado esta nuestra Lima, esta nuestra patria querida, que causó en un tiempo amargos llantos á mas de un jenio sublime que hoy reposa en la tumba, no dudo que por tu parte me correspondas describiendome á la vez el estado en que has encontrado la antigua capital de los Incas, á ese Cuzco, á el que tu alma está ligada por tan dulces recuerdos!

Figurate que al volver á entrar en el goce de la existencia material me encontré á bordo de un buque bastante hermoso y elegante del que la jente hablaba lengua inglesa; lo primero que pregunté fué á donde nos dirijiamos.

-Como! no sabe U. que dentro de tres dias entraremos en el puerto de Lima!

Me dijo un hombre de unos cuarenta años con quien entré en conversacion.

-Que fortuna! con que dentro de tres dias veré la mansa y tranquila bahia del Callao?

-Que Callao es ese señor, si hacen mas de cuarenta años que no es puerto; ¿U. habria estado muchos años ausente de Lima sin duda?

-Cien años!....

Al decir yo esto, la luz de la vitacora reflejó sobre mi cara, y comparando mi partner la fecha de que yo hablaba con la joven que demostraba ser se creyó insultado; pidiome satisfaccion, la que me fue fácil darle refiriendole nuestra suspension extraordinaria de vida; á lo que habiendose tranquilizado le supliqué tuviese la bondad de contestarme á todas las preguntas que pudiera hacerle, lo que aceptado por él comenzé por preguntarle.

-Cual es ahora el puerto de Lima?

-El puerto de Lima, me dijo, es hacen mas de 40 años Lima; el arte y la constancia en el trabajo, les ha probado al fin á los americanos del mismo modo que al grande hombre, que para el hombre nada hay imposible.

-Y donde está ese puerto?

-En la portada de Monserrat; un hermoso canal conduce con la ayuda de un pequeño buque de vapor los mas grandes buques hasta delante de la ciudad, y los pequeños entran por si solos; cuando lleguemos podrá U. por sí mismo ver el aspecto tan bello que presenta y el movimiento tan grande que hay en él.

-¡Que me dice U.! á la verdad que creo que he de estar viendo y aun no lo he de creer, me deja U. atonito.

- ¡Pues no se admire U. tan pronto porque esta obra por maravillosa que á U. parezca, no lo es tanto como otras muchas que U. verá.

-Y digame U. á que nacion debemos todo esto, es á la Inglaterra acaso.

-A ninguna, al resultado del sufrimiento que enseño al fin á los americanos, que la paz y la union son las unicas fuentes de la felicidad con tal que se reunan al trabajo y á la perseverancia; en cuanto á la Inglaterra ya lleva veinte y cinco años que yace en el olvido, lástima, pais tan fecundo en industria.

-Pero qué olvido es ese, pues que no está tan poderosa como siempre?

-Ignoro si debajo del mar que la cubrió ejerce algun imperio; en cuanto á nosotros los de sobre el mar, solo hablamos de ella como por recuerdo, y la tenemos colocada entre Pompeya y Herculanum.

-¡Pobre! quien lo hubiera dicho; que la reyna de los mares, la antigua Albion, la fiera Inglaterra, iria á ahogar el eco de su voz en el fondo de ellos! ¿y por ventura la Francia se ha hundido tambien?

-No señor, la Francia sigue a la sombra de un gobierno bien establecido una marcha majestuosa, y sin haberse vuelto á elevar á la altura del grande imperio Romano exita la envidia de las naciones por su industria, su prosperidad y su inalterable paz.

-De modo que tanto la felicidad de América cuanto la de Francia las atribuye U. á la paz y al trabajo.

-No solo la de esas dos sino tambien la de la Rusia que hoy es la primera nacion del mundo; los tres últimos emperadores que ha tenido han fomentado las ideas liberales, y entrando por medio de la industria y el comercio en un contacto directo con la China y las demas naciones del mundo, esas masas de salvajes no hace mucho, son hoy las que asombran al mundo con su poder y sus conocimientos, estoy seguro que en el puerto de Lima encontraremos por lo menos seis y ocho buques rusos.

Ni me atreví á preguntar mas y me bajé á mi camarote, porque casi no queria creer todo lo que oia y sentia mi cabeza flojear, por fortuna el sueño se apoderó de mi y dormí perfectamente; al dia siguiente subí sobre cubierta á las ocho de la mañana y lo primero que vi fue una joven que se divertia en dejar ajitar por el fuerte N. E. que reinaba sus lindos crespos de ébano.

-Oh! Dios mio! ¿para qué habeis dado al corazon del hombre ese poder de amar al primer instante, aun antes de pensar, si le habeis negado el poder de hacerse amar del objeto que lo inspira?

Fué la primer expresion de mi alma al ver la belleza de esta jóven; figúrate amigo que el ébano se eclipsara junto al brillo de sus crespos, y el marfil empalideciera puesto en contraste con esas perlas que ella encierra en un círculo de coral; en sus mejillas hay un suave colorido de jazmin y rosa y su frente virjinal resplandece pura como el sol; ¿no has visto alguna vez, amigo mio, una de esas vírjenes de Byron, de esas que de un modo lánguido y suave parecen contemplar el cielo? pues tal es la expresion de su mirada! Dulce y suave encanto de la vida, es para el hombre que se le presente durante la existencia la poética contemplación de una beldad rara.

No me atreví ni á saludarla, pero en el interior de mi corazon juré amarla eternamente.......