Terminal Pesquero, Cerro Azul
A la manera de Joseph Brodsky
Mirko LAUER


La señora no es hermosa, es medusa
entre sus pejerreyes

anillados en torno de los dedos.
Les arranca la cola y la cabeza,

los amontona en desencuadernadas
páginas de un libro plateado.

Con sus últimas fuerzas el sol salado
cruza el aire de este otoño,

y a esta carne pescada en plena noche
le enfrenta un trasluz gelatinoso.

Los veo más bien enanos,
Pero ella afirma con aplomo que es así

como el pejerrey está saliendo.
El mar vuelve a expulsar chalanas que volverán

cargadas de resplandecientes sinsabores.
Nuestras miradas no se cruzan, y eso es peligroso.

Hasta que llega súbito el momento:
el cambio de manos exige imaginación,

y luego cierta velocidad. Pues ya
desde debajo del mostrador está reptando,

silenciosa y eficaz como otro futuro,
la pestilencia de las vísceras.