Paratextos de memoria e identidad
Christian Fernández. Inca Garcilaso: Imaginación, memoria e identidad.
Lima: Fondo Editorial de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos, 2004.

Christian Bernal Méndez

El tercer capítulo <<Mito y memoria simbólica: Hermenéutica e iconografía en los Comentarios reales>> se dedica al análisis de la iconografía presente en el escudo de armas publicado en los Comentarios. El lado derecho representa los emblemas de las familias españolas de las cuales Garcilaso desciende. En el lado izquierdo se nota una división tripartita: el hanan pacha/mundo de arriba (el Inti/sol y la Quilla/luna arriba), el kay pacha/mundo de aquí (el cuicchu/arco iris/llautu y la mascaypacha/borla imperial al centro con tendencia hacia arriba) y el urun pacha/mundo de abajo (dos Amarus/serpientes coronadas y entrelazadas abajo y con presencia al centro). Christian Fernández menciona la larga tradición que la figura del Amaru tiene en la cultura andina, dios menor pero con templos e incluso barrios (Amarucanchas) consagrados, como el de Huayna Cápac en el Cuzco (del cual Garcilaso reclamaba ser familiar); dios relacionado a Manco Cápac (según Guamán Poma), a Pachacútec y al mito en el que Atahualpa, transformado en serpiente, escapa de Huáscar). No olvidemos, además, el nombre del último inca: Túpac Amaru y, finalmente, que era un dios reestablecedor del orden perdido. Los que nacían bajo el signo del Amaru (como símbolo del dios "trino" Illapa rayo/trueno/arco iris) estaban destinados a ser sacerdotes y amautas. Lo cual se relaciona con la tradición occidental también presente en esta figura. Las serpientes entrelazadas recuerdan la figura del caduceo, por consiguiente al dios Mercurio de la tradición grecolatina, del cual el León Hebreo en su Dialoghi de amore, que Garcilaso traduce, nos dice que es el dios de la elocuencia y de la prudencia, relacionado con la verga y con la lengua. Ambas al moverse producen hijos, corporales uno, espirituales el otro. La frase que rodea al escudo del Inca: "con la espada / y con la pluma" (la primera parte a la derecha y la segunda a la izquierda) confirma la referencia a Mercurio y a los Amarus, y quizá haga referencia a las plumas de la mascaypacha como símbolos de poder. Se concluye que la iconografía presente en el escudo de Garcilaso se correlaciona con los propósitos pragmáticos que su libro quería lograr: elocuencia, prudencia, sabiduría, reivindicación, recuperación del orden y el poder.

En el cuarto capítulo <<La textualización de la memoria andina en los Comentarios reales>> se estudia cómo la memoria oral andina sufrió su textualización en la fijación escritural. Para esto retorna al antiguo debate en torno a la veracidad histórica del Inca. Hasta el siglo XVIII fue considerado la fuente principal para los estudiosos, luego fue rechazado. Sin embargo, se plantea que considerar a la historia como un discurso de la verdad no conduce a nada. Se opta por estudiar cómo se rearticula la historia en la dialéctica del olvido y la memoria. Garcilaso no sólo estaba inscrito en el mundo del Renacimiento, también actuó dentro del mundo andino y participó de su tradición oral, donde la verdad no importaba, sino que correspondía a los intereses del momento y de quién la enunciaba. Dentro de esta perspectiva la memoria selectiva del Inca permitió construir identidades para el futuro. El discurso garcilasista se opuso a las manipulaciones de un grupo de cronistas al servicio del virrey Toledo que buscaban legitimar la conquista. Esto lo apreciamos en la segunda parte de los Comentarios Reales, donde se reitera que la riqueza de España se debe a su posesión del Perú; se enfatiza la inteligencia de Atahualpa, quien descubre que Pizarro no sabe leer y que cualquiera puede aprender esta habilidad; se critica al virrey Toledo; y se indica la magnificencia del Inca Túpac Amaru, que con un sólo movimiento de mano hace callar a todos antes de ser ejecutado. Se señala también que el texto de Garcilaso es uno de los pocos que ha vuelto a reingresar al circuito comunicativo de la tradición oral andina, permitiendo la reformulación y el reacomodo de la memoria andina. Por otra parte, su influencia también llegó a otros ámbitos, incluso Vizcardo y Guzmán en su Carta a los españoles americanos (manifiesto fundacional de la independencia criolla) lo llega a utilizar. Finalmente, se concluye que los Comentarios Reales han servido desde su publicación como base para la formación de una identidad nueva, peruana e hispanoamericana.

A pesar del tono sumamente polémico, que usa principalmente al inicio, este libro constituye toda una provocación e incitación para releer la obra del Inca Garcilaso por caminos y perspectivas nuevas, ya que al ser un libro sumamente denso abre toda una serie de posibilidades a desarrollar más adelante. Son sumamente importantes el protagonismo que otorga al lector en la lectura del texto, la explicación del sentido reivindicativo en el nombre del Inca, los rasgos pragmáticos y subversivos que presenta la heráldica de Garcilaso, la construcción de identidades que los Comentarios realizaron a través de la historia, y los vasos comunicantes que establece entre estos puntos y la estructura y los propósitos de los Comentarios reales de los Incas.