Paratextos de memoria e identidad
Christian Fernández. Inca Garcilaso: Imaginación, memoria e identidad.
Lima: Fondo Editorial de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos, 2004.

Christian Bernal Méndez

Tarea difícil es enfrentarse al análisis de un clásico como los Comentarios reales del Inca Garcilaso de la Vega. La falsa creencia de que ya todo se ha dicho sumada a la abundante bibliografía muchas veces impide nuevos abordajes al texto. No es este el caso del libro Inca Garcilaso: Imaginación, memoria e identidad de Christian Fernández. La lectura novedosa de lo aparentemente accesorio o ya interpretado, sin ningún tipo de concesión frente a la crítica tradicional, constituye su finalidad principal. Para alcanzar este propósito se inclina por un estudio atento y minucioso de algunos paratextos (el título de la obra, el nombre y el escudo de armas del autor) de los Comentarios Reales, al mismo tiempo que va reelaborando los procesos de construcción de la identidad y de la memoria en el Inca Garcilaso.

El primer capítulo <<El concepto de comentario en los Comentarios Reales>> es el más ambicioso en tanto debate intertextual con la crítica canónica. Estudia varias propuestas con respecto al concepto de comentario en Garcilaso, pero lo hace en tanto que marca su distancia. Para lograrlo vuelve a los textos relacionados con este concepto propios del Renacimiento (De ratione dicendi de Juan Luis Vives y Contra Rufinus de San Jerónimo). Se llega a la conclusión de que Garcilaso no usa ningún tipo de comentario descrito anteriormente sino que se reapropia de una serie de características pertenecientes a variados tipos de comentarios, encaminándolos hacia una finalidad pragmática: obtener la nobleza, el honor y la fama negados. Se establece que los Comentarios no es un comentario filológico porque no usa un "mastertexto", o texto base, como lo hacían los comentaristas bíblicos. A pesar que comenta filológicamente un numeroso léxico quechua (que actúa funcionalmente como la lengua sagrada a revelar) es innegable que su función principal es la narración. Por lo cual tendría puntos de contacto con el comentario histórico, o más precisamente con los Comentarios de Julio César, tanto porque en la segunda parte narra hechos contemporáneos como por el uso de una retórica altamente propagandística. Pero el mayor aporte de este capítulo lo constituye la relación que establece entre Garcilaso y San Jerónimo. Ambos (que corrían el riesgo de ser acusados de herejes o subversivos, respectivamente) pasaban la responsabilidad de lo dicho al "prudente lector", quien supuestamente, en última instancia determinaba la verdad en las variadas versiones que se le proporcionaba, ocultando la selección y manipulación que realizaba el autor del texto.

En el segundo capítulo <<Discernimiento del nombre, la firma y la bio/grafía del Inca Garcilaso de la Vega>> se estudia el permanente acto auto/bio/gráfico en los constantes cambios de nombre que realiza Garcilaso. Se estudia la importancia del acto de nombrar en el Renacimiento. Época de origen del individualismo moderno y del indeterminismo subjetivo, es decir, la idea de que toda persona puede formarse a sí mismo como individuo; periodo marcado por la teatralidad, donde la prudencia de una adecuada simulación y disimulación garantizaba el éxito social, donde el "nombre" jugaba un papel importante, basta revisar De los nombres de Cristo de fray Luis de León para constatarlo. El nombre, se decía, no era arbitrario sino que se relacionaba con la esencia de las cosas. Luego se estudia el nombrar andino. Precisa que fray Domingo de Santo Tomás en su Grammatica o arte de la lengua general de los indios de los reynos del Perú menciona que los indígenas tenían por costumbre cambiarse de nombre aproximadamente a los veinte años (Garcilaso lo hace a los 24). Igualmente se menciona que Pablo José de Arriaga denunciaba que los indios, haciendo caso omiso de las prohibiciones, no sólo se seguían nombrando con nombres indígenas sino que incluso llegaban al extremo de anteponer este nombre al nombre español, como lo hizo Garcilaso. Se llega a la conclusión de que el nombre "Inca Garcilaso de la Vega" determina la estructura de los Comentarios Reales. La primera parte de su nombre como de su obra reivindican sus orígenes indígenas (sin importarle que estuviera prohibido, su uso invierte la carga axiológica negativa y peyorativa que el término tenía). La segunda parte de la obra y de su nombre hace lo propio con su ascendencia española deshonrada.