Las vidas ficticias de los solitarios
Jorge Ninapayta de la Rosa. Muñequita linda.
Lima: Jaime Campodónico, 2000.
Agustín Prado Alvarado
Durante las dos últimas décadas Jorge Ninapayta (Nazca, 1957) cosechó los premios de cuento más importantes del Perú y el extranjero.
Destacando de los galardones obtenidos el Concurso de Cuento de las Mil Palabras (1994) y el Juan Rulfo convocado en París en 1998.
El racimo de sus relatos se encontraba esparcido en revistas hasta su congregación en un libro titulado Muñequita linda.
El libro incluye un prólogo de Carlos Eduardo Zavaleta y reúne diez cuentos que en su mayoría están diseñados narrativamente mediante un bosquejo lineal.
El autor alterna en cada pieza narradores tradicionales (heterodiegéticos) con narradores protagonistas (homodiegéticos) escritos bajo el signo del realismo, sin duda, el rasgo hegemónico en la narrativa peruana del siglo XX.
Se puede enfilar este manojo de cuentos por las líneas temáticas desarrolladas. La que barniza a todos los cuentos y la más lograda es la que presenta a personajes de vida solitaria quienes para contrarrestar su situación marginal edifican una vida ficticia.
Los cuentos más sobresalientes en esta línea -y de todo el libro- son "Muñequita linda", "García Márquez y yo" y "Las cartas".
En "Muñequita linda", el mejor cuento del libro, los protagonistas son cuatro viejos solitarios quienes proyectan sus fantasías en una muñeca de plástico traída de Estados Unidos bautizada colectivamente con el nombre de Muñeca.
El deterioro de Muñeca representará para estos viejos la muerte real de su compañera imaginaria.
El diseño del cuento es el más complejo de todos los relatos del libro, pues su armazón narrativo alterna diversos episodios de los personajes con Muñeca.
De esa manera conoceremos la llegada a sus vidas: "La trajeron en una caja de cartón plastificado de 30 x 30 cm" (p.19), sus amoríos nocturnos, el concurso de belleza, su agonía y su muerte.
La efectividad del cuento reside, entre otros componentes, en el uso de un lenguaje pulcro y transparente, lo que permite la orquestación de cada episodio.
La cercanía que nos produce la historia del texto se debe también a la complicidad del narrador con los protagonistas: "¿Pero cómo se iba a comparar esa meretriz de plástica bajeza con la Muñeca de ellos?
La Nanette, en la actualidad, era ya sólo un despojo pintarrajeado que arrastraba sus años otoñales entre viejos alcohólicos y drogadictos" (p.17).
Estos son algunos pequeños detalles de una valiosa pieza literaria escrita en los últimos años, dentro de la narrativa peruana.