Carlos Fuentes. Los años con Laura Díaz.
México: Alfaguara, 1999.
Agustín Prado Alvarado.

Octavio Paz señaló en el prólogo al libro Cuerpos y ofrendas(cuentos, 1972) que en la obra de Carlos Fuentes encontramos jeroglíficos en los que la mujer es un elemento central. La aguda observación del bardo mexicano se reafirma nuevamente y con infalible precisión en la reciente novela de Fuentes: Los años con Laura Díaz. .....

En sus cuentos, novelas y ensayos el escritor mexicano ha explorado con gran maestría desde diversas técnicas, posiciones y puntos de vista, la historia mexicana y latinoamericana. Pero es la primera la que ha ocupado gran parte del cuerpo narrativo de sus textos. Por las páginas de sus libros se han contado la historia del México prehispánico, el de la conquista y la colonia y el México contemporáneo, teniendo en este último escenario a la Revolución Mexicana como la piedra de toque fundamental para explicar los anhelos, frustraciones y también los éxitos y diferencias de México con el resto de países latinoamericanos.

En su nueva novela Fuentes cuenta de manera paralela la historia de Laura Díaz y la historia del México del siglo XX, creando una estupenda simbiosis entre la protagonista y los acontecimientos nacionales y extranjeros que de manera oblicua o directa afectan su vida. La obra esta ordenada en veintiseis capítulos, iniciándose en fechas recientes en la ciudad de Detroit, en 1999, y finalizando en los Ángeles el año 2000, diseñando una arquitectura circular temporal en la historia. Otra estrategia narrativa del novelista mexicano ha sido la de utilizar un narrador omnisciente (heterodiegético), que permite tomar el timón de la narración cuando alguno de los personajes enuncia sus puntos de vista. El orden del discurso es de alguna manera también tradicional, pues mantiene una linealidad que muy brevemente es interrumpida por rápidas analepsis en la historia (recuerdos o imágenes.)

La protagonista, nieta de emigrantes alemanes nacida en Catemaco (Veracruz), inicia su historia personal marcada por los recuerdos de los personajes femeninos de su familia materna (abuela, madre y tías). En todas ellas, Laura encontrará un abanico de sensaciones como derrotas personales, decepciones y también, en pequeñas dosis, cierta esperanza y alegría que de alguna manera le sirve de aprendizaje a lo largo de su vida. En esta novela de educación (tal como las define Bajtin) presenciaremos las diversas facetas de Laura en sus roles de hija, esposa, amante y madre. En todos estos libretos Laura Díaz intentará amalgamar los papeles tradicionales de la mujer y la búsqueda de cierta independencia en un país marcado por el machismo.

En la novela aparecerán personajes de la historia mexicana quienes se enredarán con la protagonista, entre los que destacan Diego Rivera y Frida Kahlo. De alguna manera el reconocido muralista mexicano viene a representar la intención de esta obra: la de aspirar a convertirse en un gran mural narrativo de la historia mexicana del siglo XX, pero un mural que también muestra acontecimientos mundiales ligados a México y a la vida particular de Laura Díaz, como la Guerra Civil Española. Las redes intertextuales también forman parte del tejido de la novela. En esta ocasión la mención de autores y obras de la literatura latinoamericana (Azuela, Villaurrutia, Vallejo, Neruda, etc.) se extiende a la propia obra de Fuentes, por la aparición de Artemio Cruz, personaje, central, de otra de sus novelas: La muerte de Artemio Cruz(1962), lo que permite al lector establecer cómo se complementan estas dos novelas (en sus similitudes y diferencias).

Finalmente, puedo señalar que esta es una de las novelas más logradas de su autor, porque mantiene gran solidez en la construcción de personajes y en el desarrollo de la historia, que aparece como un gran mural con diversos matices. Por su extensión, Los años con Laura Díaz es un ladrillo fundamental en la narrativa hispanomexicana.