Nuevos sujetos y escenarios de la novela
en los 90
Marcel Velázquez Castro

Introducción

La realidad y la verdad son construcciones discursivas intersubjetivas; por ello, el lenguaje no es un medio inocuo de expresión del sujeto o de representación del mundo. La literatura es un juego de lenguaje cuyo uso social la convierte en una importante tecnología de las concepciones culturales porque no sólo refracta la realidad sino la crea y contribuye a configurar el imaginario colectivo y las representaciones sociales. La literatura no existe aislada y estática, es un conjunto de voces que formaliza, articula y recrea los nudos de sentido de lo sociocultural en una comunidad determinada.

Raúl Bueno sostiene que las valoraciones occidentales hegemónicas destacan en la obra literaria los valores estéticos; mientras que en la literatura latinoamericana el uso social destaca otros valores ligados a funciones históricas, ideológicas, étnicas, etcétera. ("Nuestro" 126). Nuestras reflexiones se ubican en esa tradición crítica que inscribe el texto en la sociedad y sin renunciar a las categorías de análisis literario intenta establecer un diálogo con otras disciplinas. Indagar por la novela en el Perú de la última década es recorrer espacios fragmentados, heterogéneos y violentos; encontrar persistencias y renovaciones, proyectos truncos, desplazamientos rebeldes que fortalecen la jerarquía y el orden; y entre el prozac y el éxtasis algunos hallazgos felices. La pérdida de la memoria, la incomunicación y la violencia son significados que articulan el devenir sociocultural de estos años, aquellas novelas que han transformado estos signos en sus estructuras han alcanzado resultados notables1 .

El campo narrativo de los 90 está conformado por narradores que iniciaron su obra en esta década y por muchos otros que la prosiguieron en estos años. En este artículo nos ocuparemos del primer grupo, e intentaremos ofrecer una lectura de una parte de la novela de los 90 a partir de su inserción en los nuevos escenarios culturales y la configuración de nuevos sujetos que articulan los mundos representados y definen los marcos discursivos.


1Peter Elmore (Enigma de los cuerpos, 1995 y Las pruebas del fuego, 1999); Fietta Jarque (Yo me perdono,1998); Enrique Planas (Alrededor de Alicia, 1999); Iván Thays (El viaje interior, 1999). El análisis de estas novelas escapa a los marcos de este artículo pero en un balance integral merecen un lugar relevante.